Reencuentro en Merecumbé, "Todos somos parte"
Hannia Hoffmann



Franja Social del Siglo 21
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Colegio Superior de Señoritas



Cuando ingresé como alumna del Colegio Superior de Señoritas recuerdo que, el primer día de clase, me senté en la parte de atrás del aula y salí mareada de ver tantas rayas en las blusas del uniforme del colegio. Un día en el recreo, unas muchachas de años superiores me entregaron un volante que invitaba a participar en el periódico del Colegio. Asistí a la reunión y ese periódico fue mi primera experiencia en el mundo de la comunicación. Años después, me reencontré con el grupo de amigas que me introdujo a ese mundo de la Comunicación y el Periodismo.


Hannia, Lilliana, Estela, Mercedes, Guisselle

Recibí una gentil invitación de Lilliana Valle, coreógrafa, bailarina y empresaria dueña de Merecumbé, para asistir al espectáculo "Todos somos parte". Una vez que llegué a las instalaciones de Merecumbé, encontré también a Guisselle Jiménez, que hoy es Psicóloga y desarrolló su carrera en el PANI. También estaba Mercedes Salazar, periodista que trabajó en varios medios y también con la Rectoría de la Universidad de Costa Rica. También participó de la actividad Estela Blanco, destacada diplomática de carrera, hoy pensionada.


Merecumbe Grupo

Estas amigas apoyaron, también en aquellos años, mi incipiente trabajo literario. Tuvimos un periódico impreso y un periódico mural. Ellas se graduaron y yo continué desarrollando trabajo periodístico, sobre las bases de servicio a la comunidad estudiantil, que eran la columna vertebral del trabajo que hicimos juntas. Poesía, literatura clásica, arte, deporte y compromiso con el Colegio y la comunidad estudiantil orientaron los contenidos de esos periódicos que gestionamos en nuestra adolescencia.

En aquel momento tuve una enriquecedora experiencia política, al ser parte del equipo de trabajo que llevó a la Presidencia del Colegio al partido FEO, con Lilliana Valle como candidata. " ¡Que viva la muchacha de los dientes de oro! " decían, entusiasmadas algunas de las estudiantes cuando terminó el conteo de los votos y el Tribunal de Elecciones estudiantil oficializó el triunfo de nuestro partido "Fuerza Estudiantil Organizada". Lilliana usaba frenillos.

Por esos años, el colegio funcionaba como si fuera un país en pequeño, de sólo mujeres. Los profesores eran guías y asesores. Claro que había diferencias y conflictos, pero se resolvían con respeto de ambas partes. Era un ejercicio de preparación para vivir en democracia.

El espectáculo de danza que presenciamos aquella noche en las instalaciones de Merecumbé, fue precioso. Inspirado en temas sociales y baile popular. Con música popular y recursos de iluminación que nos transportaron a vivencias cotidianas de las personas en sus barriios y en centros de diversión.